Four Seasons reforzará su implantación en España con un nuevo hotel de lujo en Sevilla, impulsado de la mano de la inmobiliaria española Blasson. El emplazamiento elegido es Plaza Nueva, en el corazón del casco histórico, a escasos metros de la Catedral, el Archivo de Indias y el Real Alcázar. La elección de este enclave responde a la voluntad de la marca de vincularse a ubicaciones de excepción en cada destino.
El Four Seasons Hotel Sevilla se instalará en un singular inmueble de mediados del siglo XX situado en el barrio del Arenal. El edificio se someterá a una rehabilitación completa para ajustarlo a los estándares de la enseña, en una intervención que mantendrá el carácter del inmueble a la vez que lo adapta a su nuevo uso hotelero.
La actuación prevé un hotel de carácter íntimo, con cinco plantas y unas 55 habitaciones de entre 40 y 117 metros cuadrados. La oferta se completará con una suite presidencial, terrazas al exterior y vistas panorámicas, en un formato orientado al segmento de alta gama.
La parte arquitectónica recaerá en Estudio Lamela y el interiorismo en Belén Domecq. En cuanto a los servicios, el hotel dispondrá de restaurante a pie de calle, un segundo restaurante con bar en la terraza, lounge en la planta baja, spa, gimnasio y piscina en la azotea. Con esta propuesta, Four Seasons afianza su apuesta por el mercado español después de Madrid y Mallorca.
Con esta incorporación, el grupo continúa tejiendo una red de establecimientos singulares en las principales ciudades del país. La llegada a Sevilla amplía la presencia de la marca en España y añade un nuevo destino a su cartera nacional, centrada en ubicaciones de referencia dentro de cada ciudad.
La operación, asimismo, eleva el atractivo de Sevilla para la inversión hotelera de alto nivel. La capital andaluza refuerza con ello su condición de plaza estratégica para los grandes operadores internacionales, apoyada en su patrimonio, sus buenas conexiones y su proyección turística.
Este tipo de proyectos se enmarca en el interés creciente de las grandes marcas hoteleras por incorporar activos singulares en los centros históricos de las principales ciudades españolas. La combinación de rehabilitación de edificios existentes y estándares de lujo se ha consolidado como una de las vías de entrada de estos operadores en el mercado nacional, un enfoque en el que encaja la actuación prevista en el Arenal.